BBVA no tira la toalla y mantiene la oferta de compra

El consejo de administración de BBVA, por unanimidad, ha decidido no desistir de la oferta de adquisición de acciones de Sabadell, después de considerar las implicaciones de la decisión del Gobierno de imponer como condición que ambos bancos deberán seguir operando de manera autónoma en los próximos tres o cinco años. Por lo tanto, el banco de origen vasco mantiene las condiciones de la oferta que, ahora, debe ser validada por la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) como paso previo para que, finalmente, sean los accionistas de Sabadell los que decidan si les parece atractiva o no la oferta de BBVA.

La incertidumbre acerca de si BBVA consideraría excesiva la condición impuesta por el Gobierno (que incluye la prohibición de ajustar plantillas o la red de oficinas justificándolo por la operación de compra) ha durado menos de una semana. El consejo de BBVA acepta que el planteamiento del Gobierno viene a endurecer algo más lo ya establecido previamente por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) que determinó limitaciones para el cierre de oficinas y garantías de mantenimiento por un periodo prolongado de tiempo de la mayor parte de las condiciones de concesión de crédito a las pymes. Pero, en todo caso, no es suficiente para desistir de la operación.

Tanto desde Banco Sabadell como desde terceros se ha venido a señalando en los últimos días que lo normal sería que BBVA desistiera de la operación «porque esta no tendría sentido» por la disminución de las sinergias de costes previstas y porque «la opa no tiene precio» porque la acción de Sabadell cotiza actualmente por encima de lo que BBVA ofrece.

Estas consideraciones son rechazadas por BBVA porque considera que en todo caso la operación «crea un enorme valor para los accionistas de ambas entidades... y representa una oportunidad única para construir uno de los bancos más competitivos e innovadores de Europa», al tiempo que se reafirma en que «juntos, seremos una entidad más sólida, con mayor escala y con capacidad para aumentar en. 5.000 millones de euros la financiación a familias y empresas».

En medios del BBVA se reconoce que la condición decidida por el Gobierno retrasará la obtención de las sinergias de costes previstas (850 millones de euros) y que en los próximos día se deberá reactualizar el borrador del folleto que debe presentar a la CNMV.

La reactualización no se referirá solamente al nuevo calendario de sinergias, y su cuantía, sino que también debe afrontar los cambios organizativos que implica la imposibilidad de ajustar plantilla y red comercial, además de considerar los nuevos riesgos a los que deberá hacer frente como consecuencia de la obligatoriedad de mantener la plena autonomía de las dos entidades durante el periodo establecido.

El presidente de la CNMV, Carlos San Basilio, señaló la semana pasada durante su intervención en el curso de la APIE en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo la intención del organismo de registrar el folleto lo antes posible, dado que se trata de una operación que lleva 14 meses en estudio, y cifraba en tres semanas el tiempo estimado para hacerlo.

La cuestión es que ese plazo no empezará a correr hasta que BBVA no les presente un borrador con toda la información necesaria para que puede ser autorizada la operación. El escenario que se contemplaba hasta que se conoció la decisión del Gobierno era que los cambios a introducir sobre los borradores ya existentes no serían excesivos, pero la realidad ha hecho que en estos momentos se considera que BBVA deberá modificar de manera relevante lo que hasta ahora tenía elaborado. El plazo de las tres semanas no empieza a correr desde el momento en que BBVA ha anunciado que sigue con la operación sino que lo hará dentro de varios días. Ello implica que el visto bueno de la CNMV puede retrasarse hasta finales de este mes.