BBVA prevé un ajuste máximo de 2.500 empleos por la fusión con Sabadell

El banco recolecta datos de Sabadell para hacerse una idea de los ajustes que tendría que hacer. La cifra de bajas podría variar según las condiciones que imponga el Gobierno a la opa.

BBVA ya tiene una idea aproximada del número de empleados con los que no contaría en la entidad resultante de la fusión con Sabadell. Los cálculos preliminares del banco cifran en alrededor de 2.500 las bajas que tendrá que acometer tras comprar Sabadell y con la posterior integración. Esto sería algo menos de un 6% de la plantilla conjunta en España en la actualidad (43.192 empleados).

Fuentes del mercado explican a EXPANSIÓN que este cálculo podría variar en función de si finalmente hay o no fusión y de las potenciales condiciones que imponga el Gobierno. Fuentes oficiales declinaron hacer comentarios.

La operación está ahora en manos del ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, quien tiene hasta el próximo 27 de mayo para decidir si eleva el informe final de la Autoridad de Competencia al Consejo de Ministros o la aprueba con los compromisos aceptados por la CNMC. En caso de no pronunciarse antes de que venza el plazo, la operación se aprobaría automáticamente por silencio administrativo.

Si Cuerpo opta por elevar el informe final al Consejo de Ministros (que es la opción más probable por la beligerancia mostrada por el Ejecutivo y porque es la única vía para imponer nuevas medidas), el Gobierno tendrá un plazo de 30 días naturales para añadir condiciones extra de interés general, suavizar los compromisos aceptados por Competencia o dejarlos como están.

No podrá vetar la compra, aunque si impone condiciones muy exigentes podría provocar que BBVA se echase atrás.

Lejos de 5.000 bajas

El banco comprador no quiere dar pasos en falso ni aventurarse a dar cifras cerradas porque no puede predecir el impacto de las hipotéticas condiciones que imponga el Ejecutivo. Pero la directiva de BBVA está convencida de que el número de bajas estará muy por debajo de los 5.000 que estiman los sindicatos, algunas patronales y la vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, quien se ha declarado «radicalmente en contra de la opa» por la cantidad de bajas que supondrá, entre otros motivos.

Carlos Torres, presidente de la entidad, ha explicado en distintas ocasiones que el grueso de los ahorros proyectados (850 millones de euros) no estará en el personal, sino en los procesos tecnológicos. El banquero lo justifica porque tanto BBVA como Sabadell han realizado ya importantes ajustes en sus respectivas plantillas en los últimos años.

El banco comprador ejecutó un Expediente Regulador de Empleo (ERE) de 2.725 personas en 2021, en plena recuperación de la pandemia. Y Sabadell hizo otro de 1.600 personas también hace cuatro años.

Torres prometió hace un año en la presentación de la opa no ejecutar «medidas traumáticas» para la plantilla del banco resultante y aludió a la «experiencia» de BBVA en otros procesos de integración como prueba de que las «salidas se hacen de acuerdo con los sindicatos y con condiciones favorables para los empleados». Además, el número uno de la entidad ha asegurado en distintas ponencias públicas que las intenciones de BBVA pasan por preservar el talento de ambos bancos.

Precedentes

Las dos últimas fusiones bancarias en España, la de CaixaBank-Bankia y la de Unicaja-Liberbank, ambas en 2021, supusieron la salida de miles de personas. CaixaBank pactó con los sindicatos en julio de 2021 la salida voluntaria de 6.452 personas en lo que fue el ERE más elevado en el sector bancario nacional. Meses más tarde, Unicaja negoció la salida de alrededor de 1.500 personas.

Fuentes del sector explican que ambos procesos de ajuste fueron abultados porque los bancos estaban en plena optimización de sus estructuras por el apogeo de la banca digital. El momento actual, en el que la banca está centrada en mejorar sus procesos digitales y en armar equipos especializados en las tecnologías más avanzadas, ha empujado a todas las entidades al mercado en busca de nuevos perfiles de profesionales, sobre todo ingenieros, especialistas en Inteligencia Artificial y expertos en datos.

La oficina de integración avanza la fusión

La oficina de integración de BBVA, liderada por Jordi García Bosch, un directivo del equipo de Torres, ya avanza en la fusión de Sabadell pese a que ni siquiera ha comenzado el periodo de aceptación.

El banco ha armado un equipo específico para abordar la integración de Sabadell que está estructurado en cinco divisiones: Integración de Negocio, Integración Tecnológica, Integración de Operaciones, Recursos Humanos e Integración Financiera. BBVA ha puesto a la cabeza de cada segmento un directivo de la casa con experiencia y galones en la filial española porque son los que mejor conocen las dinámicas del mercado nacional. Cada uno reporta directamente a García Bosch. El objetivo de esta oficina es allanar la integración de Sabadell para cumplir con los tiempos de la integración. BBVA quiere fusionar Sabadell en un plazo de entre seis y ocho meses, una vez que los consejos de ambos bancos cierren los acuerdos sociales para la fusión.

Cronología de la opa

1 de mayo de 2024 | BBVA traslada al consejo de Sabadell una propuesta de fusión en la que ofrece un canje de una acción de nueva emisión por 4,83 títulos de Sabadell. Ofrecía una prima del 30% respecto a la cotización del 29 de abril y valoraba Sabadell en 11.500 millones.

6 de mayo de 2024 | El consejo de Sabadell rechaza la propuesta de BBVA al considerar que infravaloraba «significativamente» el proyecto y sus perspectivas de crecimiento a futuro.

9 de mayo de 2024 | BBVA notifica a la CNMV su intención de lanzar una opa hostil por el 100% de Sabadell con una oferta con condiciones idénticas a las trasladadas días antes para la fusión.

24 de mayo de 2024 | BBVA presentó el folleto de opa hostil a la Comisión Nacional del Mercado de Valores.

31 de mayo de 2024 | BBVA solicita autorización para la opa a la Autoridad de Competencia.

5 de julio de 2024 | El 96,4% de los accionistas de BBVA que acuden a la junta extraordinaria aprueban la ampliación de capital necesaria para financiar la opa sobre Sabadell.

7 de septiembre de 2024 | El Banco Central Europeo da luz verde a la adquisición de Sabadell por parte de BBVA. Una semana antes el Banco de España daba su visto bueno a la operación.

12 de noviembre de 2024 | La CNMC se pronuncia tras más de cuatro meses de escrutinio y decide elevar el análisis a fase dos.

22 de enero de 2025 | El consejo de Sabadell acuerda la vuelta de la sede social del banco a Cataluña, desplazada a Alicante como consecuencia del ‘procés’ independentista.

30 de abril de 2025 | La Sala de Competencia de la CNMC aprueba la operación con compromisos reforzados en pymes y autónomos. A partir de entonces, Economía tiene hasta el 27 de mayo para decidir si eleva la operación al Consejo de Ministros.