BBVA y Banco Sabadell tienen previsto llevar a cabo un ajuste de plantilla que afectará a unos 6.000 empleos si finalmente sale adelante la fusión. Como todo indica, estas salidas, que nunca se recuperarán, se llevarán a cabo principalmente por prejubilaciones, según apuntan fuentes conocedoras del proceso y sindicatos. Aunque, como en todos estos procesos de fusión, también se realizarán salidas por bajas incentivadas. El objetivo es un ahorro de costes de unos 800 millones de euros en dos años.