BBVA y Sabadell exprimen su colchón de dividendos con el visto bueno del BCE

Su elevado escudo garantiza la aprobación del regulador. La holgura entre sus requerimientos y su capital es la más alta entre los grandes españoles.

BBVA y Sabadell se han enzarzado en una guerra para demostrar a sus accionistas la fortaleza de sus dividendos y recompras de acciones sin que el Banco Central Europeo (BCE) haya podido oponerse ni mínimamente a sus anuncios milmillonarios de retribución a los inversores. El elevado colchón que tienen entre los requerimientos y el capital se lo impide.

De los cuatro grandes bancos españoles, los dos enfrentados en la opa hostil son los que cubren con más margen las exigencias que les imponen las autoridades. Ese escudo es el importe máximo distribuible o colchón MDA (por sus siglas en inglés) y constituye la medida clave que vigila el BCE para decidir si da el visto bueno a las retribuciones que le plantean los bancos para su aprobación.

El esfuerzo de Sabadell para distribuir 2.100 millones de euros en dividendos y recompras entre sus accionistas con cargo a 2024 ha sido tal que su colchón MDA se ha reducido 79 puntos básicos en tres meses, según muestran las cuentas de la entidad.

Descenso

El escudo de protección ha pasado del 4,85% del tercer trimestre de 2024 al 4,06% del cuarto. Pero incluso con esta última cifra, Sabadell es el líder de la gran banca española a mucha distancia del resto. Nadie tiene más MDA que él y esa es una baza que ha jugado a su favor para forzar la máquina de la retribución al máximo posible sin recibir ningún aviso de su supervisor.

Tampoco BBVA ha tenido problema alguno para anunciar 5.027 millones de euros en dividendos y recompras de acciones a cargo de los resultados del año pasado. Es el siguiente tras Sabadell en la clasificación de mayores escudos MDA, pero ni siquiera ha tenido que exprimirlo demasiado.

El 3,5% de holgura que tenía a cierre de 2024 es incluso superior al 3,46% del tercer trimestre y solo cinco puntos básicos inferior al que registraba al término de 2023, cuando la lucha con Sabadell todavía no había comenzado.

Los dos bancos tienen a su favor que el BCE los considera entre los más seguros de Europa. No es exclusivo suyo. Santander y CaixaBank también están en ese grupo, así como la mayoría de sus rivales españoles, ya que la banca nacional está muy centrada en el negocio minorista, con poca exposición a mercados ni productos complejos en sus balances.

El reflejo inmediato de este bajo perfil de riesgo son unos requerimientos mínimos de solvencia más reducidos que los de otros países europeos. Sabadell está obligado a tener un capital de máxima calidad (CET1) del 8,95% y a BBVA se le exige un 9,13%.

Las dos entidades están muy por encima de esas cotas. Sabadell tiene una solvencia del 13,02% y BBVA, del 12,88%, y de ahí sus dos escudos de MDA respectivos una vez realizados los ajustes regulatorios.

Bonus y cupones de los CoCos

Estos colchones no solo son claves para repartir dividendos. El BCE también los tiene muy en cuenta para el pago de los bonus de los ejecutivos y de los cupones de los bonos contingentes convertibles (CoCos o AT1). Si no hay suficiente, el supervisor puede vetar cualquiera de estas tres retribuciones.

Pero una cuantía elevada impide que el BCE ponga pegas, aunque para Sabadell el esfuerzo para incrementar sus dividendos le haya supuesto consumir todo el exceso de capital generado desde 2022.

Es su apuesta para ganar a BBVA en la opa hostil y convencer a los accionistas de rechazar la oferta de su rival. Sabadell ha decidido jugárselo a todo o nada porque solo tiene una oportunidad y poco podrá hacer con el colchón de MDA si pierde la batalla y termina en manos de su competidor, según señalan fuentes del mercado.

BBVA tiene un papel diferente y no ha considerado necesario llevar al límite el reparto de dividendos porque seguirá existiendo después de la opa gane o pierda, añaden estas fuentes. Debía repartir una cuantía elevada y que mandara un mensaje contundente, pero conservando la prudencia. Además, su colchón MDA tampoco es tan grande como el de Sabadell y tiene posiciones en mercados más volátiles que aconsejan mantener una protección extra.

BBVA se ha quedado muy cerca de CaixaBank después de descontar el reparto de dividendos. Le saca solo dos puntos básicos y eso que esta última entidad también ha acelerado el reparto de dividendos y la recompra de acciones para coronar el plan estratégico 2022-2024 con la devolución de 12.000 millones de euros a sus accionistas.

Santander cierra el grupo de los grandes con el colchón MDA más bajo, pero es el único de los cuatro que lo mejora en el año. El 2,96% a cierre de 2024 supone sumar 27 puntos básicos a su cifra de 2023, a pesar que el banco también ha incrementado los dividendos a sus inversores.