
Los dos bancos han conseguido elevar su colchón para pagar dividendos pese a disparar la retribución al accionista y son los que tienen mayor solvencia entre los cinco grandes.
BBVA y Sabadell han utilizado todas sus armas para ganarse el favor de los inversores en la batalla de la opa hostil y la principal ha sido la remuneración al accionista. Los dos bancos han disparado los dividendos y han puesto en marcha recompras de títulos en cuanto la CNMV les ha dado el visto bueno. Pero eso no ha agotado sus recursos. Ambos se han reforzado y tienen más munición de reserva ahora que antes de la oferta.
Lo han hecho a pesar de que Sabadell ha elevado un 241% el dividendo por acción con cargo a los resultados de 2024 sobre el año anterior y BBVA, un 27%. A eso se unen recompras de acciones por 247 millones y 993 millones de euros, respectivamente.
El esfuerzo se ha notado en alguno de los trimestres del año largo que ha transcurrido desde que se lanzó la operación, pero no en el cómputo global. Los dos bancos tienen ahora una capacidad para pagar dividendos superior a la del primer trimestre de 2024, el último periodo financiero que cerraron antes de que BBVA pusiera en marcha la maquinaria de compra.
Escudo
Esa capacidad la determina el importe máximo distribuible o colchón MDA (por sus siglas en inglés), que es la diferencia entre su capital de máxima calidad y los requerimientos que les imponen los reguladores. Es mejor cuanto más alto sea y el de BBVA está en 362 puntos básicos en el primer trimestre de 2025, frente a los 329 de marzo de 2024, mientras que el de Sabadell está en 441 puntos básicos, cuando estaba en 437.
También lo han elevado con respecto al cierre del año pasado. BBVA ha logrado aumentarlo hasta su máximo desde 2021, cuando la venta de su banca minorista en Estados Unidos a PNC le supuso una inyección de 9.600 millones de euros que catapultó sus recursos.
Pero enseguida distribuyó buena parte del dinero en remuneraciones extraordinarias y eso redujo su colchón MDA. Ahora, cuando se acerca el desenlace final de la opa, vuelve a incrementarlo.
Sabadell no está en máximos. Los dividendos que ha abonado redujeron su escudo de 485 puntos básicos en el tercer trimestre del año pasado a 406 a cierre de ese ejercicio. Pero a partir de ahí ha sumado 35 puntos básicos en solo tres meses.
Esta medida es la que más tiene en cuenta el Banco Central Europeo (BCE) en su análisis de la solvencia de las entidades. La aprobación o prohibición del pago de dividendos depende del colchón MDA, y BBVA y Sabadell se han asegurado de nutrirlo de forma conveniente para que nadie les pudiera poner pegas a sus planes de remunerar a los accionistas.
Más solvencia
El capital de máxima calidad (CET1) tiene mucho que ver con ello. Es la cifra de la que se restan los requerimientos y su holgura resulta determinante para el cálculo. BBVA y Sabadell lo han cuidado al milímetro. Son los dos bancos españoles entre los cinco más grandes con mayor solvencia.
BBVA ha terminado marzo en el 13,09%, su punto más alto en dos años, con una mejora de 27 puntos básicos desde el mismo periodo del ejercicio pasado y de 21 con respecto al cierre de 2024. Es su tercer trimestre consecutivo al alza.
Sabadell es el líder de los grandes, con el 13,3%. Es lo mismo que tenía hace un año, pero supone una mejora de 28 puntos básicos en el primer trimestre de 2025, tras la caída en el cuarto de 2024 por el esfuerzo extra que hizo en remuneración al accionista.
Rentabilidad
La estrategia que han elegido los dos bancos para presentar la mejor imagen ante los inversores en la carrera de fondo de la opa ha sido clave para el refuerzo, según fuentes financieras. BBVA y Sabadell han apostado por elevar los beneficios y para eso han exprimido todas las palancas de rentabilidad a su alcance. Y se han gastado menos de lo que han ganado, a pesar de la política al alza de retribución. Eso ha azuzado el CET1 y el colchón MDA.
Las medidas han incluido la venta de activos de riesgo que pesaban en el balance y contenían el capital. De los 21 puntos básicos de mejora de solvencia de BBVA en el primer trimestre, 13 han procedido de la transferencia de riesgos a través de titulizaciones sintéticas.
A Sabadell también le ha ayudado la entrada en vigor de la última fase de la regulación financiera de Basilea III. En lugar de restarle capital, se lo ha sumado: 12 puntos básicos de incremento en el primer trimestre proceden de ello.