BBVA y Santander se suben al ‘boom’ de la deuda bancaria

El coste de financiación ha vuelto a niveles previos a la guerra arancelaria. Las fusiones y adquisiciones y la solvencia benefician al sector.

La deuda de los bancos europeos ha sorteado todos los obstáculos que la primera mitad de 2025 ha puesto en su camino y la apuesta es que hará lo mismo en la segunda. Société Générale anticipa incluso una rebaja de sus costes de financiación para los próximos meses, mientras que los expertos de la firma especializada CreditSights destacan la fortaleza de las entidades españolas, especialmente de BBVA y Santander.

Hay dos vientos a favor. El primero es la resistencia del mercado de bonos en todas las escalas. «Las noticias sobre los aranceles tienen un impacto de horas, no de días«, destaca Fernando García, director de Mercados de Capitales de Société Générale en España.

«Hay una liquidez enorme y una oferta contenida, así que los mercados se recuperan muy rápido de cualquier golpe«, añade Carlos Cortezo, responsable de Mercado de Capitales para Instituciones Financieras del banco francés.

Precios atractivos

Eso tiene un efecto directo en los costes de financiación de los bancos, que han podido emitir todo lo que han querido y a precios muy atractivos para ellos. Y eso a pesar de la guerra arancelaria desatada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. El impacto se sintió a lo largo del globo y los costes escalaron, pero ya no es así.

«Los diferenciales están como estaban o más estrechos» apunta Cortezo. Y la previsión es que van a seguir bajando, asegura García. «Es casi el mercado ideal por las condiciones de financiación y estabilidad», explica.

Es el contexto general de los mercados, pero los bancos tienen un segundo viento específico que los empuja: su propia fortaleza. «Los fundamentales son robustos a pesar de las amenazas macroeconómicas y el contexto geopolítico«, resume CreditSights.

Las expectativas de consolidación a través de fusiones y adquisiciones (M&A, por sus siglas en inglés) se han unido a ello para elevar el interés sobre la deuda bancaria, especialmente en España, Italia y Portugal. Y habrá más M&A, «aunque lo previsible es que sigan siendo operaciones domésticas, más que paneuropeas», anticipa la firma de análisis.

El veredicto de CreditSights es que los bancos españoles, británicos, franceses y nórdicos pueden dar más alegrías que los demás por el potencial de revalorización de su deuda, lo que eleva el apetito comprador y allana el camino para emitir a mejor precio. Entre los nacionales, BBVA y Santander son sus preferidos, junto a los galos BNP, Crédit Agricole y Société Générale; los británicos Lloyds y NatWest; el danés Danske Bank, y el alemán Deutsche Bank.

Seguridad y riesgo

La bonanza ya se ha visto en el primer semestre, en el que los bancos europeos han emitido con una muy elevada demanda todo tipo de deuda, desde la más segura hasta la más arriesgada, como los bonos contingentes convertibles (AT1 o CoCos).

La racha seguirá en la parte final del año. «Esperamos un saludable volumen de emisión en el segundo semestre», afirma CreditSights. «El mercado se anticipa tranquilo para las refinanciaciones que quedan», añade Cortezo, que cree que la cuantía colocada puede ser un poco inferior a la del ejercicio pasado porque los bancos han adelantado las operaciones y quedan menos necesidades por cubrir.

Los niveles de solvencia son otro punto fuerte a favor del sector bancario. «Las ratios de capital están reduciéndose ligeramente por los programas de recompra, pero se mantienen altas incluso con la entrada en vigor de nuevas regulaciones», resalta CreditSights. Tampoco se espera un deterioro en la calidad de los activos de las entidades, aunque la guerra arancelaria tendrá la última palabra en la evolución futura de la mora.

La última buena noticia para el sector y para el resto de los emisores de bonos en Europa es el nuevo protagonismo de la moneda única. «El euro fuerte es una oportunidad para desarrollar un mercado de capitales europeo líquido y profundo«, destaca Jaime Sanz, responsable de Asesoramiento de Ráting para Estados Soberanos de Société Générale.

La renta fija ya se está beneficiando de ello. «El mercado euro es muy fuerte y cada vez más parecido al del dólar, que prácticamente no se cierra», concluye García.