La operativa de los narcos era sencilla. Ingresaban en cajeros españoles pequeñas cantidades de dinero que más tarde serían recogidas en Colombia. Pero cuando las operaciones de blanqueo fueron detectadas por la Guardia Civil, el procedimiento cambió. Los delincuentes comenzaron a comprar bitcoin con los fondos procedentes de la droga. Esas divisas digitales eran más tarde convertidas directamente en pesos colombianos. En total, la banda uso 174 cuentas corrientes para lavar 8,4 millones de euros. Hasta que cayó desarticulada por la Guardia Civil. Fuentes de la investigación alertan de que esta práctica no es una excepción: el uso de bitcoins para lavado de dinero ha tomado fuerza; y todo apunta a que va a seguir creciendo.