Blackstone quiere convertirse en un actor aún más grande en la gestión de suelos. La firma estadounidense ha abierto su servicer inmobiliario Aliseda, desde el que administra su enorme cartera de parcelas en España, a otros fondos y bancos que necesiten avanzar urbanísticamente en los permisos. Se trata de un asunto crucial para muchos de los principales propietarios que en los últimos años se han hecho con grandes portfolios de activos procedentes de adjudicados bancarios y ahora necesitan desaguarlos de sus balances.