El mercado de la aviación comercial llegó a un punto de inflexión. La compañía aeroespacial estadounidense Boeing cerró el ejercicio con 668 nuevos pedidos, lo que representa una reducción del 15% frente a 2015. Son también 80 unidades menos de las que se fijó como objetivo. Si cumplió del lado de las entregas, que ascendieron a 748 unidades, lo que le permitiría conservar el título de mayor fabricante.