
Santander, BBVA y Sabadell concentran sus emisiones de deuda ESG en la lucha climática, mientras que CaixaBank es el único entre los cuatro que apuesta por la deuda social.
La banca española está entre las más activas del mundo en el mercado de deuda sostenible. Sus emisiones de bonos ESG (medioambientales, sociales y de gobernanza, por sus siglas en inglés) rozan los 5.500 millones de euros en lo que va de año y llegan a los 10.000 millones si se suman las de 2025. Pero entre las dos tipologías de bonos ESG a su alcance, hay una que gana por goleada: la deuda verde.
CaixaBank es el único banco entre los cuatro grandes con una actividad emisora de calado en bonos sociales. Santander, BBVA y Sabadell apuestan al 100% por los verdes.
Santander nunca ha emitido un bono social. Tiene tres verdes en el mercado por 3.000 millones de euros y su intención es ir renovándolos según lleguen los vencimientos, pero no se ha estrenado en deuda social.
Emisión inaugural
BBVA sí lo ha hecho. En 2020 realizó su emisión inaugural con un bono social cuyos fondos estaban destinados a financiar proyectos para mitigar el impacto de la pandemia de Covid-19. Pero esta deuda venció el año pasado y no hay ninguna nueva que la haya sustituido.
En cambio, el banco tenía 20 emisiones vivas de bonos verdes a cierre de 2025, por un total de 5.666 millones de euros. Ha unido a ellas otros 2.500 millones de dos colocaciones que ha realizado a lo largo de este año. Sabadell tiene cerca de 3.500 millones en bonos verdes en el mercado. Ninguno social.
CaixaBank es la excepción y dejó clara su apuesta desde 2019. Fue el primer banco español en emitir un bono social y desde entonces ha hecho seis colocaciones más de esta tipología de las 16 con criterios ESG que ha realizado en total. Las otras nueve son de bonos verdes.
La entidad ha vendido en el mercado 15.400 millones de euros en deuda sostenible desde que se estrenó y le quedan 11.750 millones vivos en el mercado, sumando sociales y verdes.
La peculiaridad de CaixaBank no se fundamenta en su perfil de crédito, porque cualquiera de los cuatro bancos tiene una cartera milmillonaria de préstamos elegibles destinados a iniciativas sociales que potencialmente podría usarse como respaldo de una actividad emisora en bonos sociales casi tan intensa como con los verdes, según señalan fuentes financieras.
Cartera elegible
CaixaBank ha dado los datos como parte de sus informes de impacto de bonos sociales y verdes. Su cartera social elegible asciende a 12.030 millones de euros a cierre de 2025, un 24% más que el año anterior. La verde se sitúa en 17.900 millones, así que la distancia es solo de 5.870 millones.
BBVA dispone de 23.858 millones de euros en crédito elegible para respaldar bonos verdes, pero no da cifras del préstamo social porque no tiene ninguna colocación de ese tipo en vigor.
Tampoco Santander da cifras sociales y por el mismo motivo. Además, utiliza unos criterios de cómputo muy estrictos que solo tienen en cuenta unos pocos proyectos de lucha climática acreditados. Con esa métrica, su cartera elegible verde supera los 5.300 millones. La de Sabadell asciende a 3.634 millones, también únicamente verde.
No es una exclusión deseada. Fuentes financieras aseguran que cualquiera de los tres bancos estaría más que dispuesto a emitir bonos sociales porque todos tienen préstamos que pueden respaldar las emisiones, pero piden que antes se defina mejor el marco de colocación de esta tipología de deuda y se haga una taxonomía donde quede claro qué crédito es elegible, cuál no y con qué características.
Riesgo reputacional
Es la misma dificultad que tuvieron los bonos verdes en sus inicios y que en su caso ya se ha solventado. En la vertiente social, sin embargo, cualquier iniciativa puede ser objeto de críticas y de acusaciones de socialwashing (lavado de imagen social). No hay una referencia a seguir y algunos bancos prefieren evitar estos bonos para no exponerse al riesgo de un problema reputacional, añaden estas fuentes.
CaixaBank ha utilizado los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la ONU para sortear el conflicto. Todos los préstamos que considera elegibles para respaldar los bonos sociales están fundamentados en un ODS concreto.
Por ejemplo, el banco vincula la financiación de autónomos, microempresas y pymes, con el ODS 8, dedicado al trabajo decente y al crecimiento económico. Es su mayor cartera de préstamos sociales, asciende a 5.142 millones de euros e incluye 106.366 préstamos asociados a 83.843 clientes.
La segunda mayor categoría social corresponde al acceso a servicios financieros esenciales para colectivos vulnerables, vinculada al ODS 1 (fin de la pobreza). Los préstamos elegibles suman 2.925 millones y corresponden a 479.229 clientes.