
«Crecimiento no es lo mismo que riesgo excesivo o imprudente», ha asegurado la banquera.
La presidenta de Santander, Ana Botín, ha reclamado este martes a las autoridades la adopción de medidas para acelerar el crecimiento, ante las necesidades de inversión que afronta no solo Europa, sino el conjunto de la economía global.
El banco calcula que la brecha entre lo que se está financiando y lo que se necesitará en los próximos cinco años a escala global asciende a unos 30 billones de euros. Equivale a más de la mitad de los activos de los fondos de pensiones a nivel mundial o a más del doble del total de depósitos de hogares y empresas en la zona euro.
Entre los elementos clave para impulsar la financiación, Botín ha reiterado el papel central que desempeña la banca, especialmente en Europa, donde canaliza el 75% del crédito a empresas y el 90% de la financiación a hogares.
«Necesitamos con urgencia un mercado único de servicios, un mercado único bancario y una unión de mercados de capitales, pero hay ciertas medidas que se pueden adoptar antes de llegar a eso», ha incidido Botín, durante la Conferencia Internacional de Banca que Santander organiza este martes en su sede corporativa de Boadilla del Monte (Madrid).
La ejecutiva ha remarcado que los quince mayores bancos europeos tienen una hucha de 273.000 millones sobre los requisitos de capital regulatorio, que potencialmente podrían desplegarse para elevar los préstamos a familias y empresas.
Con este importe, el sector podría conceder 16 millones más de hipotecas en Europa o prestar 150.000 euros a cada pyme en la región.
«¿De qué forma podemos desplegar este capital? Lo hemos repetido muchas veces. No pedimos una desregulación, sino un reajuste y un marco más sencillo de la regulación y supervisión bancaria», ha dicho.
Botín ha subrayado que esta medida daría «resultados rápidos» y no sería difícil de implementar: «Cada vez que se tome una decisión en materia de supervisión, la pregunta debería ser si es prudente y seguro. Pero, ¿nos está ayudando también a acelerar el crecimiento y a ser más competitivos. Crecimiento no es lo mismo que riesgo excesivo o imprudente», ha asegurado.
«La resiliencia es la base, el crecimiento es el objetivo, y la inversión es el puente Una regulación inteligente es lo que hará que todo esto encaje», ha concluido.