Tras dos años, Brasil ya no está en recesión. El país ha logrado encadenar dos trimestres seguidos con crecimiento del PIB, aunque con valores muy modestos. En los tres primeros meses del año la economía logró avanzar un 1%, un dato que los expertos relativizaron ya que estaba muy ligado a un momento de euforia en la agricultura tras una cosecha inusualmente fértil. En el segundo trimestre, el crecimiento ha sido más modesto, de un 0,2% según los datos del Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE) publicados este viernes. Sin embargo, el análisis de los últimos 12 meses muestra un escenario aún negativo, con un retroceso del 1,4%.