Bruselas baja el crecimiento de España en 2017 al 2,3% y pide un ajuste duro

«Se espera que el crecimiento se desacelere pero se mantenga robusto», arranca el capítulo de España de las previsiones de otoño de la Comisión, a las que ha tenido acceso EL PAÍS. Esos pronósticos rebajan el optimismo del Gobierno en los últimos días. Y serán fundamentales en el arranque de la legislatura: marcan en rojo el camino del que no podrán apartarse los próximos presupuestos, que el Gobierno debe pactar a toda velocidad con la oposición para poder ofrecer a Bruselas un déficit del 3,1% del PIB en 2017, con un ajuste duro de 5.500 millones. La Comisión no sancionó a España y no habrá congelación de fondos estructurales. Pero Bruselas aún quiere hacer sufrir un poco a España con los presupuestos de 2017.

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