Legiones de turistas en pantalón corto saturan estos días los puertos de las islas griegas en medio de una temporada que se espera bata todos los registros de visitantes. En el corazón de Atenas, la tranquilidad hace tiempo que ha vuelto a la plaza Síntagma y las protestas son puntuales, ecos lejanos tras años como epicentro diario de la contestación contra los recortes. Es la nueva Grecia y la ilusión de la normalidad. La que ha llevado hoy a la Comisión Europea a celebrar la salida de Grecia de una era de rescates y a considerarlo el punto final a la crisis de la zona euro.