Bruselas eleva el déficit español al 3,5% del PIB en 2017 y apunta a más recortes

“El crecimiento económico supera las expectativas en los últimos trimestres”, arranca el capítulo español de las previsiones de invierno de la Comisión. Ese jugoso informe está marcado por la palabra “incertidumbre”, que aparece más de 80 veces en casi 200 páginas, asociada al Brexit o a Trump y compañía. España, sin embargo, ya no es el principal riesgo de Europa: el rescate se llevó a partir de 2012 ese sambenito tras un ajuste morrocotudo, y la economía crece ahora con fuerza, crea empleo con fuerza, exporta con fuerza y bate con claridad las medias de crecimiento europeas. España, en fin, ya no es el problema. Pero ojo: la economía española sigue lastrada por un endeudamiento formidable, y por una frágil situación fiscal que puede provocar enormes quebraderos de cabeza si los riesgos globales acaban generando inestabilidad y un nuevo arreón en las primas de riesgo.

Seguir leyendo.