La Comisión Europea (CE) ha propuesto hoy reformar las normas sobre el IVA en la Unión Europea (UE) para que los Estados tengan más libertad a la hora de fijar tipos estándar, reducidos o incluso nulos para este impuesto, así como para facilitar los trámites a las pequeñas y medianas empresas. Bruselas busca enmendar una legislación que data de 1992 y está plagada de derogaciones que crean divergencias entre países, al tiempo que da más margen de maniobra a las capitales en un área clave para perseguir objetivos políticos y muy sensible a las presiones de diferentes sectores económicos.