Bruselas lanza su ofensiva más enérgica contra Google. La Comisión Europea tiene ya lista una multa récord al gigante estadounidense por abuso de posición dominante a través de Android, su sistema operativo para móviles. El gigante tecnológico exige a los fabricantes de dispositivos que emplean este sistema la instalación por defecto de determinadas aplicaciones propias como el buscador de Google o el navegador Chrome. Esta es una de las prácticas que las autoridades europeas juzgan contrarias a la competencia y que le valdrán el mayor castigo impuesto nunca por un caso antimonopolio. El anterior récord europeo también lo alcanzó Google.