Bruselas y las urnas fuerzan otra política fiscal

Los Gobiernos de medio mundo respondieron a la caída de Lehman Brothers con potentes estímulos fiscales en medio de un pánico atroz a una Gran Depresión. Europa se asustó pronto: el bucle diabólico entre crisis financiera y de deuda acabó en un reguero de rescates y activó la política de austeridad en 2010, también conducida en gran medida por el pánico. Berlín, de la mano de Bruselas, levantó el pie del freno en 2014, pero solo consintió estímulos monetarios.

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