La expansión de Cabify, la plataforma española de alquiler de vehículos con conductor (VTC), en las ciudades donde opera —Madrid, Barcelona, Málaga, Sevilla y Valencia (desde 2018 también en Alicante)— permitió a la compañía cuadruplicar su cifra de negocios en 2017. Según las últimas cuentas presentadas en el Registro Mercantil, a las que tuvo acceso EL PAÍS, la compañía facturó 72,97 millones de euros, un 308% más que el ejercicio precedente, pero declaró unas pérdidas de 3,68 millones de euros, ligeramente por encima de los 3,56 millones de números rojos registrados en el año anterior.