Cabify y Podemos se han visto las caras este viernes en los juzgados en el acto de conciliación tras la demanda presentada por la plataforma de alquiler de vehículos con conductor contra la formación morada y varios de sus dirigentes, a los que acusa de haber “dañado gravemente su honor” durante las huelgas de taxistas al acusarles de no pagar impuestos y de tratar a sus empleados como esclavos. Pero detrás de esta demanda judicial se esconde un objetivo mayor según defiende la plataforma: frenar las intenciones de los ayuntamientos gobernados por Podemos como Barcelona y Madrid.