Denis K, un “genio de la informática”, según lo definen los investigadores, cayó detenido el pasado 6 de marzo en Alicante. El sospechoso —con doble nacionalidad ruso-ucraniana— había traído de cabeza a las autoridades policiales españolas, europeas, y de otros países del mundo como líder de una banda creadora de virus que atacaban a bancos rusos y de otras antiguas repúblicas soviéticas. Según cálculos de la empresa especializada de ciberseguridad rusa Kaspersky , los daños pudieron llegar a ascender a 1.000 millones de dólares.