Por fin se puede degustar un buen café de cápsula sin tener que preocuparse por los residuos que deja el envoltorio de aluminio. La compañía Cafés Novell, dedicada a la producción para hostelería, entra en el mercado doméstico con las primeras cápsulas de compostaje de España: se desintegran en 12 semanas, y además son compatibles con la cafetera Nespresso, la más vendida del sector. El desarrollo de este producto a nivel industrial, que ha costado alrededor de un millón de euros, tiene como precedente la investigación de la empresa química BASF y los esfuerzos de pequeñas y medianas empresas en Suiza e Inglaterra.