En su último informe mensual, Caixabank Research pone el foco sobre el bitcoin. Las dos primeras pizzas que se compraron por 10.000 bitcoins hoy rondarían los 200 millones de dólares, señala el editorial firmado por el economista jefe de Caixabank, Enric Fernández. Este precio podría ser razonable si la criptomoneda se convirtiese en un medio de pago aceptado o en un activo refugio como el oro. Sin embargo, a juicio del jefe del servicio de estudios, su enorme volatilidad impide que se convierta en valor de reserva. Esa volatilidad más bien la convierte “en un instrumento fenomenal para la especulación”, sostiene.