
La financiación bruta dispuesta desde Reino Unido, Francia, Alemania, Italia, Polonia y Marruecos supera los 42.000 millones y representa el 22% del total del crédito a empresas.
CaixaBank refuerza su apuesta en el extranjero. Entre enero y junio, el banco elevó un 35,9% la financiación bruta dispuesta a las empresas desde sus sucursales internacionales con respecto al mismo período del año pasado y la cartera superó los 42.000 millones de euros.
La cifra representa más de un 10% del total del crédito bruto a la clientela concedido por la entidad, que a finales de junio se situó en 406.233 millones, según se desprende de su informe financiero. Al considerar únicamente el crédito a empresas, el porcentaje de representación sube al 22%.
España sigue absorbiendo la gran mayoría de los ingresos del grupo: en el primer semestre, casi un 92% del total viene del mercado doméstico. Sin embargo, en los últimos años el banco ha ido reforzando de forma gradual la actividad de las sucursales en el extranjero.
Uno de los pasos clave para escalar en el extranjero fue el proceso de conversión de las oficinas de representación en Europa en sucursales con licencia bancaria, que arrancó en 2016 en Reino Unido (Londres). Un modelo que se extendió a Alemania (Fráncfort) un año después, a Francia (París) en 2018 y, más tarde, a Italia (Milán), en 2023.
La sucursal de Polonia (Varsovia) abrió en 2007, siendo la primera plenamente operativa fuera de España. En Marruecos, el banco dispone de tres sucursales: una en Casablanca, otra en Tánger y otra en Agadir, la última en abrir, en 2017.
Esas ocho oficinas son las que pilotan el negocio internacional de CaixaBank en Europa, enfocado en banca corporativa y de inversión (CIB, por sus siglas en inglés). Además, el grupo dispone de 17 oficinas de representación repartidas en todos los continentes y que garantizan la presencia de la entidad en más de 20 países.
«Decidimos hacerlo muy lentamente porque cuando las empresas se expanden fuera de sus mercados habituales, tienden a asumir riesgos de los que no son plenamente conscientes», señaló a los analistas el consejero delegado del banco, Gonzalo Gortázar, que precisó, además, que toda la exposición en el negocio internacional es de «grado de inversión».
«Hemos evitado bajar en el espectro de calificación crediticia porque consideramos que no tenemos el enfoque de inversión necesario para competir a largo plazo en el segmento de pymes y otros tipos de mercados de alto rendimiento (high yield) en otros países», agregó.
La mayoría de los clientes de CaixaBank en el extranjero ya trabajaban con el banco en España, porque tienen filiales en el país o son filiales de empresas españolas.
En la concesión de préstamos, el banco adopta una estrategia selectiva, que implica un riesgo bajo. Los préstamos morosos se mantienen de forma constante prácticamente en cero, según detalló Gortázar.
En el conjunto de las sucursales internacionales, la rentabilidad ajustada al riesgo se sitúa en alrededor del 20%. Pese a considerar esta cifra ya atractiva, el grupo está comprometido en mejorarla en los próximos ejercicios.
En términos de crecimiento, la expansión del negocio seguirá a un ritmo superior al de España, pero irá progresivamente disminuyendo hasta converger con el del negocio doméstico.
Excluyendo BPI, el país más relevante en la red internacional de CaixaBank es Reino Unido, donde la entidad cosechó ingresos de 261 millones entre enero y junio, un 72% más que un año antes.
El grupo ha reforzado su actividad en la sucursal de Londres, que el año pasado se mudó al rascacielos Walkie-Talkie, desde donde apoya operaciones globales y colabora principalmente con empresas cotizadas en la bolsa británica en los sectores energéticos y tecnológico, entre otros. Cuenta con una plantilla de 43 personas, que se elevará hasta 54 en 2027.
Alemania y Francia
En Alemania, su segundo mayor mercado internacional de la banca de inversión, CaixaBank echó el freno, al registrar unos ingresos de 189 millones en el primer semestre, un 8% menos interanual. El equipo local se compone de unos 40 profesionales.
Cierra el podio Francia, donde, en cambio, el banco ha disparado los préstamos a grandes empresas, convirtiéndose en el financiador de Engie y Orange. Los ingresos se elevaron un 13%, hasta 174 millones, y la plantilla alcanza los 36 empleados.
Italia y Polonia son piezas más pequeñas del puzle internacional de CaixaBank, con ingresos de 83 y 71 millones, respectivamente, y en ambos casos al alza frente al año pasado. En el país transalpino, el grupo participó en la financiación de la adquisición de GN Hearing por parte de Amplifon con un préstamo senior de 1.350 millones.
En Polonia, el banco acaba de nombrar a Paulina Prokocka nueva country manager en sustitución de Juan Luis Martin Ortigosa. En Marruecos, los ingresos sumaron 15 millones frente a los 11 de la primera mitad de 2025.
CIB es una de las puntas de lanza del plan estratégico 2025-2027. La entidad busca crecer en este negocio, apoyándose también en sus sucursales internacionales.
La hoja de ruta incluye nuevas incorporaciones. La división ha fichado 70 personas en la primera mitad del año, lo que elevó la plantilla a unas 900. El equipo internacional está formado por unos 300 empleados.
El año pasado, CIB alcanzó los 115.000 millones en inversión, lo que supone un 8,5% más que el año anterior y un récord histórico para la división.