
La red de oficinas internacionales de la división de banca corporativa canaliza más de 19.300 millones, lo que implica un crecimiento del 18,7% frente al año anterior.
La división de banca corporativa y de inversión (CIB) de CaixaBank formalizó el año pasado más de 2.000 operaciones con grandes empresas mediante las que movilizó más de 39.500 millones de euros en créditos. Este volumen de inversión supone un incremento del 20% con respecto al ejercicio anterior, según las cifras de la entidad correspondientes a 2024.
Casi la mitad de toda la financiación movilizada por la división de CIB de CaixaBank se originó en las sucursales internacionales. Esta red canalizó 19.300 millones de euros en créditos el año pasado, registrando así una subida del 18,7% con respecto a los niveles de inversión alcanzados en 2023.
Con estos volúmenes de crédito a grandes empresas a través de las sucursales internacionales, la entidad dirigida por Gonzalo Gortázar superó ampliamente el objetivo de 15.000 millones que se había marcado en el plan estratégico del banco, que finalizó precisamente en 2024.
La gran mayoría de las principales oficinas internacionales de CaixaBank están en Europa. De allí son seis de las siete (París, Fráncfort, Londres, Varsovia, Oporto y Milán), mientras que la restante está localizada en Marruecos. Además, cuenta con presencia en Estados Unidos, América Latina, China, Dubái, Hong Kong, India, Australia y Canadá.
Crecimiento en 2025
CaixaBank es optimista y mantiene buenas perspectivas para su negocio de CIB, tanto para este ejercicio como para el periodo 2025-2027 en su conjunto (el plazo que abarca el actual plan estratégico).
Aunque la incertidumbre está poniendo en cuestión algunas proyecciones para este ejercicio, los responsables de CaixaBank prevén una fuerte actividad en el sector industrial y de infraestructuras de telecomunicaciones (centros de datos y líneas de fibra óptica, sobre todo). También esperan que crezcan con ímpetu los recursos de crédito canalizados a infraestructuras relacionadas con energías renovables y al almacenamiento con baterías, entre otras actividades.
Para cubrir esta demanda esperada, la entidad está reforzando su equipo. El negocio de CIB contaba con 760 profesionales en noviembre de 2024 y desde entonces ha emprendido un plan de contrataciones que ha elevado la plantilla hasta las 850 personas. Pero CaixaBank no se quedará ahí, ya que tiene proyectado rozar los 920 empleados en 2027, según ha establecido en su plan estratégico.