La entidad bancaria CaixaBank ha celebrado este viernes su junta anual de accionistas y, por primera vez, lo ha hecho en Valencia: el pasado mes de octubre, la entidad financiera trasladó su sede social y fiscal a esta ciudad a causa de la inestabilidad política por el proceso de independencia en Cataluña. El presidente de CaixaBank, Jordi Gual, ha defendido que esta fue “la mejor decisión” para garantizar la seguridad jurídica, aunque una parte de los accionistas han afeado a la entidad el procedimiento para formalizar el traslado, ya que el banco aprovechó un decreto ley para tomar esta decisión en un consejo de administración sin pasar por la junta de accionistas. Gual ha destacado que la entidad ha conseguido unos resultados de récord en un contexto de dificultades políticas y económicas, y ha marcado como objetivos principales para 2018 el ampliar los clientes y alcanzar mayores cuotas de rentabilidad.