CaixaBank: la entidad vuelve a crecer en hipotecas

El volumen de nuevas hipotecas firmadas por CaixaBank en el primer trimestre del año supone un total de 4.508 millones de euros, lo que representa un aumento del 62% respecto a un año antes, según señaló el consejero delegado de la entidad, Gonzalo Gortázar, durante la presentación de resultados de la entidad.

Casi la totalidad de estos nuevos préstamos (93%) lo fueron a tipo fijo. Después de varios años en los que las nuevas operaciones hipotecarias no eran capaces de compensar los vencimientos de las ya existentes, la tendencia ha cambiado y la entidad vuelve a registrar tasas positivas de su stock en el segmento de mercado que ha sido habitualmente su principal actividad crediticia.

La bajada de los tipos de interés se ha dejado sentir en las cuentas del primer trimestre con una caída del margen de clientes de 11 puntos básicos, lo que ha provocado un descenso del margen de interés del 4,9% que parcialmente ha sido compensado con el crecimiento del volumen de actividad., mientras que los ingresos por servicios crecieron un 6,8%. La distinta contabilización del impuesto sobre la banca respecto a hace un año (148 millones en este ejercicio mientras que hace un año totalizó 493 millones) y un cambio en la percepción del dividendo por la participación en el angoleño BFA han ayudado a que el margen bruto crezca un 14,7% hasta superar los 4.000 millones de euros.

La buena evolución de los gastos de explotación y el descenso de la tasa de morosidad hacen que la eficiencia mejore hasta situarse en el 37,7% y que los resultados finales, 1.470 millones de euros, supongan un 46,2% respecto a un año antes, porcentaje que se reduce a un 6,7% si los cálculos se hacen en términos homogéneos, lo que refleja mejor la realidad de la marcha del ejercicio.

A lo largo de los próximos trimestres, el peso del pago trimestral del impuesto sobre la banca anulará parcialmente el fuerte crecimiento de los resultados de los primeros tres meses del año.

El consejero delegado no quiso hacer un pronóstico sobre cuál será la cifra de crecimiento de los resultados para el conjunto del ejercicio, pero sí señaló que quieren hacer malas las previsiones de los analistas que estiman que los beneficios de CaixaBank descenderían en torno a un 10% en 2025 como consecuencia del fuerte descenso de los tipos de interés que se ha producido y que se espera continúe a lo largo del año. «Hemos empezado bien el ejercicio», dijo Gortázar, poniendo en valor lo alcanzado en este trimestre, aunque reconociendo que en el corto plazo deberán esforzarse para impedir esa caída de los resultados, añadiendo que «El inicio ha sido mejor de lo que esperábamos» y que «el año es muy largo».

Estos menores resultados se verán afectados por el elevado importe del impuesto sobre la banca que Gortázar recordó perjudica especialmente a CaixaBank por la configuración que se le ha dado «mientras que otros bancos no van a tener que pagar nada». Los cálculos iniciales que tiene el banco elevan la factura hasta más de 590 millones de euros efectivos, una vez efectuada la deducción de hasta el 25% de la cuota líquida del impuesto de sociedades, la cantidad que CaixaBank deberá abonar. Gortázar recordó que ese impuesto repercute negativamente sobre los accionistas y que, en el caso de esta entidad, la mayoría del capital está en la Fundación la Caixa, cuyos presupuestos se utilizan en programas sociales, y en el propio Estado a través del Frob. No es un tiro en el pie, pero casi.