CaixaBank mantiene sus planes de volver a pagar dividendo en 2021, tras la pausa de este año impuesta por el Banco Central Europeo (BCE) ante la crisis del coronavirus. Y sigue con su política de repartir hasta un 30% del beneficio a sus accionistas. Nada de esto, sin embargo, figura en el proyecto de fusión firmado entre CaixaBank y Bankia, donde lo que sí aparece es un compromiso de no pagar dividendos mientras no esté cerrada la fusión.