
La vicepresidenta en funciones liga la posible prórroga del tributo, ideado inicialmente con una vigencia de dos años, a la evolución de la situación económica y de los beneficios del sector.
El Gobierno -ahora en funciones- sigue sin cerrar la puerta a mantener el impuesto extraordinario a la banca más allá de los dos años de vigencia con los que fue ideado. Así se desprende de las palabras de la vicepresidenta primera y ministra de Asu
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