
Campa aconseja a los bancos que impulsen actividades eficientes y dependan menos del consumo de capital.
José Manuel Campa pone fin esta semana a su labor como presidente de la Autoridad Bancaria Europea (EBA). Ayer, en lo que salvo sorpresa será su último discurso al frente la institución, el español instó a la banca a centrarse en actividades que dependan menos del consumo de capital, como es el asesoramiento, prestar la intermediación adecuada y participar de forma más activa en los mercados de capitales.
«Los bancos tienen un papel fundamental que desempeñar en la creación de la Unión de Ahorros e Inversiones y va más allá de prestar dinero», aseguró Campa.
Para el todavía presidente de la EBA, las entidades pueden realizar una labor de valor altísimo para la sociedad y los ciudadanos de la Unión Europea si contribuyen a dinamizar la inversión y a avanzar en una mayor integración de los mercados en el continente. Frente a un sector que reclama que se le aligeren los requerimientos de capital a los que se enfrenta para estimular con su crédito el crecimiento económico, Campa destacó que los bancos europeos cuentan con «una grandes condiciones de conocimiento, tecnología e infraestructura» con los que afianzar el asesoramiento y defendió que se trata de actividades que no consumen recursos y en las que la banca puede aportar un gran valor.
El máximo responsable del regulador bancario europeo, de hecho, considera que el debate sobre la simplificación bancaria se articula de una forma en la que puede acabar percibiéndose simplemente como una «desregulación» que favorezca intereses o rentas privadas en lugar del interés público. Por ese motivo, Campa aseguró que prefiere recurrir al término de «eficiencia regulatoria», un campo en el que reconoció que existe margen de mejora.
A su juicio, las normas surgidas después de la crisis financiera han sido claves para lograr que la banca sea lo suficientemente sólida. Según destacó, durante shocks recientes como la pandemia, la invasión rusa de Ucrania y la crisis energética, los bancos no han estado en el «ojo del huracán».
Por el contrario, el sector y las autoridades han trabajado para ser parte de la solución, actuando como soporte para la economía en momentos de presión.
El presidente de la EBA incidió en un mensaje que ha sido constante a lo largo de su mandato: la necesidad de completar la estructura común europea con un mercado único, tanto bancario como del resto de sectores. Campa, que destacó que esto es algo «claramente inacabado», indicó que «es imperativo para fomentar el crecimiento económico». En este sentido, recordó que históricamente «el mercado único siempre ha sido malinterpretado por los Estados miembros», quienes lo veían solo como un destino para sus exportaciones y no como un espacio de integración bidireccional.
La UE elige la próxima semana al nuevo presidente de la EBA
El último discurso de Campa coincide con la fase final de la elección de su sustituto. El Consejo de la Unión Europea se prepara para votar la semana que viene al que será el máximo responsable del organismo con sede en París tras el mandato del español, que deja su cargo antes de lo esperado por motivos personales.
Aunque no se ha fijado oficialmente el día, se espera que sea el miércoles el momento en el que se vote para elegir uno de los dos candidatos al puesto: el chipriota Constantinos Herodotou y el francés François-Louis Michaud. Según fuentes comunitarias, el segundo cuenta con más apoyos al considerarse la opción continuista, pues es la mano derecha de Campa en la EBA y ya actúa como director general de la autoridad europea.