Un juez de Sevilla ha condenado a dos años y medio de cárcel al empresario Pedro Ruiz Luna por el fallecimiento en 2010 una de sus trabajadoras, que se cayó mientras recogía naranjas amargas de los árboles de la calle y por las que percibía como salario un euro por cada saco de naranjas recogido. El Juzgado de lo Penal 1 de la capital andaluza ha dictado sentencia contra el empresario por un delito de homicidio imprudente, otro de lesiones imprudentes y un tercer delito contra los derechos de los trabajadores, por el que le condena asimismo a cuatro años y seis meses de inhabilitación especial para ejercer trabajos agrícolas.