La CUP fracasó en su exigencia de subir el Impuesto de la Renta (IRPF) y los impuestos de Sucesiones y de Patrimonio a las clases más altas, pero ha logrado impulsar los nuevos tributos como fórmula para redistribuir recursos.
La CUP fracasó en su exigencia de subir el Impuesto de la Renta (IRPF) y los impuestos de Sucesiones y de Patrimonio a las clases más altas, pero ha logrado impulsar los nuevos tributos como fórmula para redistribuir recursos.