El anuncio de la reforma del modelo de financiación autonómica por parte del Gobierno ha creado las primeras alianzas entre las comunidades que quieren asegurarse una mejora sustancial de los recursos que se repartirán. Como ya sucedió en la batalla que se abrió por el sistema que entró en vigor el pasado 2009, Cataluña, la Comunidad Valenciana y Baleares han empezado a constituir un frente común para acudir a la mesa de negociación.