Los bulldozers amarillo mostaza y negro de Caterpillar no se detienen ante nada. O eso es lo que creía Doug Oberhelman cuando hace seis años se puso al frente del mayor fabricante de maquinaria pesada del mundo, cuando parecía que empezaban a florecer los brotes verdes tras la crisis financiera. Todo se tornó oscuro y ahora el ejecutivo se retira, tras encadenar su cuarto año de caídas en las ventas.