Hace 12 años y medio que entró en vigor en España la primera Ley Antitabaco. Una norma que fue endurecida a finales de 2010, extendiendo la prohibición de fumar a todos los espacios públicos cerrados. Uno de los lugares sobre los que se aplicó un veto total a los cigarrillos fue en “los centros de trabajo públicos y privados”. A pesar de lo amplio y rotundo de la exclusión, lo cierto es que la casuística laboral ha planteado (y lo sigue haciendo) numerosos conflictos en torno a esta materia, lo que ha obligado a los tribunales a perfilar la aplicación de la ley, las consecuencias de su incumplimiento o el margen de actuación de las empresas.