China estabiliza su economía gracias a las vastas medidas de estímulo

El aumento del 6,7% cumple casi aritméticamente lo que predijo el primer ministro chino, Li Keqiang, el pasado marzo: una tasa que fluctúe entre el 6,5% y el 7%. China sigue creciendo en sus menores niveles del último cuarto de siglo (este 6,7% supone dos décimas menos que la cifra de 2015), pero se han alejado los fantasmas de una crisis inminente que aparecieron durante el estallido de la burbuja bursátil. Tras un primer semestre peor de lo que apuntaban las cifras oficiales, la economía se recuperó a segunda mitad del año gracias a un incremento del gasto fiscal y en infraestructuras, el aumento del crédito y el dinamismo del sector inmobiliario. De hecho, el PIB repuntó hasta el 6,8% durante los últimos tres meses del año, la primera vez que registra un aumento intertrimestral desde 2014.

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