La comida que la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, y la presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, y las buenas intenciones que ambas subrayaron tras ella el pasado noviembre está empezando a concretarse con la nueva ofensiva que han lanzado para aprovechar el Brexit. Probablemente, el tema más acuciante que se puso sobre la mesa entonces fue la posibilidad de atraer a Madrid el domicilio de algunos organismos europeos ubicados en el Reino Unido y la de entidades financieras y empresas que inevitablemente emigrarán de la City de Londres. Entre esos organismos interesan, principalmente, la agencia del medicamento y la Autoridad Bancaria Europea (EBA, en sus siglas en inglés). En contra juegan que también pujan por ellas otras ciudades con peso (París, Francfort…) y que españa ya tiene seis agencias y hay países que no tienen ninguna.