El grupo Codorníu Raventós ha anunciado este martes que ha decidido abandonar definitivamente la producción de marcas blancas y centrarse en las suyas y potenciar el cava de alta categoría. La decisión, que ha sido trasladada a la plantilla, supondrá un recorte de unos 100 de los 900 empleados que tiene la empresa. Los comités de empresa del grupo, con mayoría de CC OO, rechazaron «frontalmente la decisión» y acusaron a la dirección de una «mala gestión» de la sociedad.