Cómo crear una multinacional de bolsillo

En el siglo XX el ser humano fue capaz de imaginar avances únicos como la radio, la televisión, los coches, los aviones, los ordenadores. Disruptivas startups de aquella época como Marconi, Ford, Boeing o IBM aventaron en la sociedad esas tecnologías. Y en pocos años erigieron imperios industriales. Hoy esas grandes multinacionales ya no definen tanto nuestra era. Ser una compañía global no exige estructuras kilométricas. El presente pertenece a cientos de micro-multinacionales que trabajan en pequeños nichos de mercado de cualquier sector. Desde lo tecnológico a lo fabril. Ese elogio de lo pequeño fue acuñado por Hal R.Varian, actual economista jefe de Google, en una pieza publicada en 2005 en The New York Times. Escribía sobre esas “empresas pequeñas y medianas que se inician solas, que ellas mismas se gestionan y que aprovechan Internet y las plataformas online para introducirse en los mercados globales con gastos mínimos”. Escribía sobre nuestro propio tiempo.

Seguir leyendo.