El dueño de Wanda hizo su fortuna gracias al ladrillo, pero en los últimos años ha expandido sus tentáculos en sectores como el turismo, la cultura, el deporte y en general el entretenimiento. Durante el último año el conglomerado ha adquirido la productora de Hollywood Legendary y se ha convertido en el mayor grupo de salas de cine del mundo gracias a su hegemonía en China y sus compras en Estados Unidos y Europa, entre ellas Cinesa.