El auge de las plataformas online de viviendas para turistas está poniendo de moda este tipo de alquiler. Esto también provoca conflictos, sobre todo por el impacto que estas tienen en los precios de los arrendamientos. Más allá de las normativas que cada Comunidad Autónoma establece para otorgar el permiso de arrendar su propia vivienda para estancias cortas (son muy dispares unas de otras), los caseros tienen que cumplir siempre con la obligación de declarar en el IRPF las rentas derivadas de estos alquileres. Una vez más, Hacienda insiste este año en que avisará, durante la campaña que termina el 30 de junio, a todos aquellos que hayan arrendado su vivienda para que declaren estos ingresos.