Primero lo intentó con el PSOE; el ministro buscó el apoyo de los socialistas para aprobar un real decreto ley para impedir el cierre de centrales de carbón (como las que quiere clausurar Iberdrola y Endesa), pero el PSOE rechazó la propuesta al apreciar serios problemas de encaje legal, con la propia normativa española y europea. Al no conseguir el apoyo de los socialistas en el Congreso, Nadal optó por la fórmula del real decreto a secas, una norma de rango menor que puede aprobar directamente el Gobierno sin la necesidad del PSOE. Y elaboró un borrador que ha tenido que enviar a la CNMC para que lo evalúe.