El miércoles 7 de junio, muchos clientes del Banco Popular, que también eran accionistas, se acercaron a las oficinas para saber qué había pasado con la entidad. Se encontraron con que se había suspendido la cotización de las acciones, por lo que una de las preguntas más repetidas fue: “¿Cuándo van a volver los títulos a Bolsa?” Los empleados (de los que el 75% son accionistas y algunos con créditos para comprar los títulos, según fuentes de CCOO), también estaban confusos. Al poco, supieron la respuesta: nunca. El Popular, que llegó a ser el banco más rentable de Europa, dejó de existir en Bolsa.