La Unión Europea no puede firmar acuerdos comerciales de calado sin consultar a los parlamentos nacionales. El Tribunal de Justicia de la UE así lo ha decidido este martes en una sentencia sobre el tratado con Singapur cuyos efectos se dejarán sentir mucho más allá: puede cambiar el resultado final de negociaciones tan relevantes como el futuro pacto comercial con Reino Unido tras el Brexit.