¿Cuánto capital de Sabadell está en manos de accionistas minoritarios?

Los inversores minoristas, que podrían llegar a suponer hasta un 48%, son más impredecibles, y los institucionales están más convencidos de acudir a la opa, según los analistas.

El número de accionistas minoritarios que hay en Sabadell y el porcentaje del capital que controlan a día de hoy es uno de los grandes interrogantes de la opa planteada por BBVA. La entidad opada no actualiza esta información desde hace más de un año y ha optado por guardársela como herramienta estratégica.

La última información pública aportada por Sabadell en las cuentas del segundo trimestre de 2024 cifró en un 49% el capital controlado por los accionistas minoritarios. Pero los responsables del banco reconocen que desde entonces hasta ahora esta tipología de inversor ha perdido peso porcentual en detrimento de los institucionales, aunque no han desvelado la cuantía del trasvase.

Cabe matizar que no todos los minoristas son iguales ni se puede establecer una regla general. En las cuentas anuales de 2023, Sabadell desvelaba que los 210.000 particulares con hasta 120.000 participaciones del banco controlaban el 33,76% del capital, mientras que solo 2.600 personas (con entre 120.001 y 15 millones de acciones) aglutinaban un 14,26%. Dos grandes tipologías que se mueven con incentivos distintos.

Estimaciones

Distintas firmas de análisis y bancos de inversión han hecho sus propias estimaciones. La más reciente es de Autonomous, que calcula que los accionistas minoritarios poseen entre un 40% y un 45% del capital de Sabadell. Se trata de un porcentaje alto, en opinión de la firma, que añade que además suelen ser también clientes del banco.

El rango bajo de la horquilla coincide con la estimación de otra casa de análisis, KBW, que cifra en un 40% el porcentaje de capital en manos de los minoritarios.

A juicio de Autonomous, el rol de esta tipología de accionista puede ser «determinante» en el resultado final de la opa. Antes de la mejora de la oferta presentada este pasado lunes, la posibilidad de que los minoritarios acudieran en bloque a la opa de BBVA era «improbable», debido sobre todo a la existencia de una prima negativa y por la penalización tributaria provocada por el pago en efectivo.

Aunque estos dos obstáculos se han eliminado, al menos en parte, los analistas consideran que todavía hay «zonas grises» que pueden dificultar sus decisiones. Se refieren sobre todo al impacto fiscal para los accionistas si BBVA no logra una aceptación por encima del 50%, así como al riesgo de una potencial dilución si fuese necesaria una ampliación de capital. Estos elementos, en su opinión, pueden encaminar a los pequeños propietarios del capital de Sabadell a no acudir a la opa.

Menos predecibles

Los accionistas minoritarios son «menos predecibles» que los fondos, advierten los analistas de Barclays. En un reciente informe, calculan que el peso en el capital de este tipo de inversor está próximo al 47%, aunque en este grupo están incluidos también los institucionales «no identificados» como tales.

Barclays estima que los inversores institucionales con participaciones tanto en BBVA como en Sabadell controlan, por su parte, un 28% del capital de la entidad vallesana. Los fondos indexados son dueños de otro 14% y el accionariado se completaría con el 5% de Zurich, el 4% de David Martínez, un 1% en poder de Goldman Sachs y otro 1% de Crédit Agricole.

Sean cuales sean las cifras exactas, el banco de inversión británico considera que los pequeños accionistas mantienen una «porción significativa» de Sabadell, de manera que su papel podrá ser decisivo en la operación.

Todos los analistas consultados dan por hecho que los inversores institucionales están, en general, más convencidos de acudir a la opa que los pequeños. En el caso de los minoritarios, los analistas advierten de que pueden ser más proclives a aquello de «más vale pájaro en mano, que ciento volando», en referencia a la promesa de Sabadell de repartir un dividendo en efectivo de 2.600 millones de euros por la venta de TSB.

La prima arranca en el 1,99%, pendiente de las incógnitas

Arranca la semana con los 200.000 accionistas de Banco Sabadell pendientes de cómo fluctúa la prima de la opa hostil de BBVA sobre la entidad vallesana, tras el giro experimentado la semana pasada al mejorar la oferta.

A la espera de tener más certidumbre sobre la aceptación y el precio que podría llegar con una eventual opa de exclusión, la prima negativa con la que han cotizado las acciones de Sabadell desde enero viró el pasado lunes a positivo y se movió la semana pasada en el rango de entre el 3% y el 2% al calor de la mejora de un 10% en la oferta. El viernes cerró en 1,99%.

En 2025, las acciones de Sabadell suben un 77,78%, hasta los 3,33 euros. Las de BBVA suman el 74,20%, tras un mes de septiembre en el que sube un 3,91% y Sabadell cae un 1,59%.

Las declaraciones del presidente de BBVA respecto a que no está dispuesto a lanzar una segunda opa si el precio es mayor a la oferta actual (una acción de BBVA por cada 4,8376 de Sabadell) mantiene en vilo a los accionistas de Sabadell.

El 10 de octubre finaliza el periodo de aceptación y cinco días después podría tener ya los resultados. Dispondrá de un día para decidir si sigue con la oferta y baja el límite de aceptación del 50% si no alcanza el objetivo inicial.