El salvamento de Abengoa pende de un hilo. La próxima junta de accionistas, que se celebrará, salvo sorpresa, el viernes, 1 de octubre, es clave para evitar la probable liquidación del grupo. Para salvar la filial operativa, Abenewco 1, la SEPI debe intervenir con 249 millones, y esto depende de que se mantenga la oferta del fondo estadounidense Terramar. El organismo estatal y el inversor exigen que haya un acuerdo entre los accionistas minoritarios de la matriz, agrupados en AbengoaShares, y los acreedores, según fuentes conocedoras de la situación. Ambas partes buscan un pacto in extremis.