«Los datos son el petróleo del siglo XXI”. El avance de la digitalización ha convertido en indiscutible una máxima que hace unos años podía parecer exagerada. El potencial de negocio que ofrece el uso masivo de información, no obstante, cuenta con un reverso tenebroso del que la sociedad solo parece haber asumido tras escándalos como el de Cambridge Analytica. Ahora, la actividad de Facebook y de otros gigantes de Internet está bajo sospecha.