
El primer accionista individual de Sabadell dice que el ahora que el banco está justamente valorado es el momento adecuado para obtener mayores beneficios a través de la consolidación.
El financiero mexicano David Martínez, primer inversor individual de Sabadell y consejero del banco, ha defendido su decisión de acudir a la opa de BBVA y ha negado las especulaciones que apuntan a eventuales acuerdos con la entidad presidida por Carlos Torres al margen de la oferta en marcha al conjunto de los accionistas de Sabadell.
«Mi decisión como miembro del consejo de administración de Banco Sabadell y accionista de aceptar la oferta de BBVA ha sido recibida con interpretaciones incorrectas, acusaciones e insinuaciones sin ningún sustento, con el objetivo de sesgar y oscurecer la importante decisión que enfrentamos los accionistas de Sabadell», indica Martínez en un artículo publicado en El País.
Martínez destaca que desde que entró en el capital de Sabadell en 2013, ha mantenido la confianza en el futuro del banco, «a pesar de la más elevada volatilidad en el precio de la acción y, en ocasiones, de una rentabilidad por dividendo inferior a la esperada». «Incluso participamos en la ampliación de capital para la compra de TSB [filial británica vendida ahora a Santander], a pesar de considerar que carecía de un enfoque estratégico», asegura.
El financiero considera que «ahora que el banco está justamente valorado, a mi juicio, es el momento adecuado para obtener mayores beneficios a través de la consolidación». «Respeto a quien tenga opiniones distintas basadas en una diferente visión de esta industria. Pero este es el fondo de lo que se debe analizar y no la falsa narrativa, sin ninguna evidencia, de acuerdos ocultos y motivaciones escondidas», afirma.
Martínez reitera que no existe «absolutamente ningún acuerdo ni conflicto de interés» con BBVA y apunta a que las especulaciones surgidas responden a «acusaciones infundadas, irresponsables y difamatorias que solo buscan confundir el debate buscando desacreditar a otros».
El principal inversor de Sabadell, que reconoce que hubiera preferido una fusión amistosa, afirma que ha acudido a la oferta porque cree en su potencial, sin buscar ser referente para nadie. «Esta no es una batalla entre los Montescos y los Capuletos. Calificativos como traidor o vendido solo reflejan la ceguera y el sesgo de quienes los usan», concluye Martínez, que detalla que sus asesores están en contacto con la CNMV para cualquier aclaración.