
Las entidades bancarias españolas aún tienen capacidad para mejorar sus respectivas ratios de rentabilidad en la segunda mitad de 2026.
Los expertos de la agencia de calificación crediticia Morningstar DBRS consideran que la rentabilidad de las entidades bancarias domésticas tiene un carácter estructural y no está únicamente ligada a las subidas de tipos de interés ejecutadas por el Banco Central Europeo (BCE).
«Los bancos españoles han logrado otro conjunto sólido de resultados, extendiendo una tendencia que cada vez más refleja una fortaleza estructural de los beneficios más que solamente los beneficios residuales de mayores tipos de interés», señala la agencia en un reciente informe.
El endurecimiento monetario se ha convertido en uno de los principales catalizadores de los resultados crecientes que han registrado todos los bancos españoles. Pero no ha sido el único.
El sector bancario cotizado cerró la primera mitad del año con unas ganancias históricas acumuladas superiores a 20.000 millones de euros y una rentabilidad Rote media del 17,15% espoleado por una dinámica comercial elevada, el «crecimiento sano» de crédito y la generación de comisiones netas.
Los ingresos por intereses, motor de los resultados crecientes, se incrementaron de media alrededor de un 6%.
La repercusión de la mejora del margen de interés se plasmó sobre el margen bruto del conjunto del sector, que se incrementó un 9%, hasta rozar 65.500 millones.
El empuje de los márgenes se conjugó con la reducción de activos improductivos y la contención de los costes a pesar de las exigentes inversiones que han acometido todos los bancos en tecnología y en diversos procesos de salidas voluntarias, como los ejecutados por Unicaja, BBVA o Sabadell.
Previsión
De cara a los próximos meses, los gestores de los principales bancos domésticos auguran un rendimiento como mínimo similar al registrado durante los seis primeros meses de 2026, lo que se traduciría en el quinto año consecutivo de ganancias récord.
Desde DBRS comparten los buenos presagios. Consideran «poco probable» que la rentabilidad de la banca «aumente indefinidamente», pero sí auguran mejoras para lo que resta de año.
Según los expertos de la agencia, los beneficios del sector se apoyarán en el crecimiento del crédito, una curva de rentabilidades de deuda favorable y un mercado laboral «sólido».
Estos ingredientes se dejarán sentir positivamente en las calificaciones crediticias de las entidades bancarias a corto y medio plazo, señala DBRS.