La vida no es un camino lineal y sin vicisitudes. A veces un accidente nos trunca los sueños, nuestro momento vital no nos acompaña para cumplir nuestras expectativas o las circunstancias hacen que no nos atrevamos a dar ese paso de 360 grados. Quien más, quien menos hemos pensado alguna vez en cambiar de vida o darle un giro, pero dar el paso cuesta –y no solo dinero–.